‘La contracción global será de al menos 3 años’

Ian Bremmer, fundador de Eurasia Group, destaca la gestión de Colombia en la pandemia frente al resto de América Latina.

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En un momento en el que las previsiones económicas para el mundo cada vez son menos optimistas, hay más expertos que creen que se tardará años en volver al nivel previo a la pandemia del coronavirus.
(Empezarán pruebas finales de una de las vacunas contra el coronavirus). 
Uno de ellos es Ian Bremmer, fundador de Eurasia Group, una de las firmas consultoras de riesgo político más influyentes del mundo, quien apunta que pasarán al menos tres años antes de eso. También dice que aunque no estamos ahí, vamos camino a una guerra fría entre Estados Unidos y China.
¿Cuál es su análisis de la crisis actual con los datos que tenemos hoy en día?
Esto es una depresión, una disrupción mayor a la Gran Recesión de 2009. Nos hemos encerrado y frenado la cadena de suministro global y de demanda en el mundo. Ahora se están reabriendo las economías, reactivando los vuelos y la gente está volviendo a sus empleos, pero eso es algo que no va a volver por completo hasta que no haya una vacuna, lo que podría tardar años. No se puede pensar que todos van a volver al trabajo y las empresas funcionen simplemente igual que como lo hacían antes.
Esto las golpea a todas. Se va a necesitar una mayor automatización, inversiones para mantener las distancias, lo que hará que la rentabilidad sea menor. La gente simplemente no se va a subir de repente a un avión para ir a Disneyland. O los restaurantes, ¿podrán sobrevivir con una ocupación del 30%, 40% o 60%?
Todo esto empeora mucho más rápido ahora. En 2008 el problema era financiero, pero el sector real estaba bien, ahora sí está en problemas. Y la clase media y trabajadora va a sufrir las consecuencias, lo que impulsará la desigualdad. Hay efectos en espiral en toda la cadena y creo que la gente no aprecia cuánto tiempo durará el impacto. Esta es una contracción mínima de tres años antes de volver a donde estábamos.
Usted ha hablado de que el mundo está roto. ¿Espera un nuevo orden mundial?
Esto no es un nuevo orden, sino algo que ya estaba llegando, solo que mucha gente no le prestaba atención. La economía iba bien, todo en orden, pero llegó el Brexit, llegó Trump, y nos damos cuenta que hay un problema estructural: más desigualdad, oposición a la inmigración, guerras fallidas en Irak o Afganistán, en EE. UU., y eso cambió la visión de muchos estadounidenses. Y lo mismo en Europa y su oposición a la UE.
Ademas, está China, que ha consolidado su poder y ha creado una arquitectura que compite a Estados Unidos, y está una Rusia en declive que va a tratar de perjudicar a Occidente. Estos factores hacen que se haya venido creando un mundo posestadounidense, lo que pasa es que los cambios que tuvieron lugar en cinco o 10 años, ahora ocurren en meses, el coronavirus está acelerando todo. No es un nuevo orden global, pero creo que había muchas personas que no estaban dispuestas a reconocer que el viejo ya había desaparecido. Ahora lo están viendo.
¿Qué espera en cuanto al futuro de la globalización?
El mayor motor de crecimiento y buenas noticias del mundo fue la globalización. No todos se beneficiaron y causó muchos problemas, pero ha sido la clave en el surgimiento de una clase media global, mayor esperanza de vida, y fue lo que hizo que los mercados emergentes, emergieran.
Estamos viendo un punto de inflexión. En esto se engloba la guerra fría tecnológica, en la que tenemos el sistema chino y el occidental, que son independientes y en los que se basa gran parte de la economía mundial. Esta es una manera de que la globalización ha cambiado y será menos eficiente.
Además, vemos un mundo en el que habrá gran cantidad de compañías que van a reducir sus cadenas de suministro, de modo que su trabajo e inversiones estén más cerca de los consumidores. Más producirán fuera de China, sin importar qué tan barato sea.
Por estas razones creo que habrá menos globalización. Pongámoslo así: un gobierno tiene un desempleo alto, en EE. UU. o Europa, y los contribuyentes son parte del rescate; es seguro que van a exigir que ese dinero sea para impulsar el capital en el país, y eso es lo que socava la eficiencia de la globalización. Todo va a ser más local y nacionalista.
¿Qué tan lejos puede llegar la tensión entre Estados Unidos y China?
China y Estados Unidos no se tienen ningún tipo de confianza mutua. Pero esto no es nuevo. Lo que sí lo es es que la interdependencia entre ambos se ha venido reduciendo. Todavía es grande, y eso hace que, de alguna manera, Trump sabe que golpear a China es hacerlo a sí mismo, y de ahí viene el acuerdo comercial que se alcanzó y que todavía se mantiene, a pesar de las amenazas y críticas.
Es decir, la interdependencia es lo que ha hecho que la situación no se convierta en una guerra fría, pero esa necesidad se está reduciendo, lo que unido a la falta de confianza y valores comunes, hace que la probabilidad de que la relación se rompa vaya en aumento y sí se convierta en una guerra fría. No creo que estemos ahí, pero hacia ahí a donde nos dirigimos.
¿Ve a Donald Trump con opciones de ganar las elecciones de noviembre?
Para un presidente normal, la situación supondría menores posibilidades, con una contracción del 8% y un desempleo en dos dígitos, además de los muertos. Estos datos son catastróficos para cualquier presidente. Pero Trump es un mandatario diferente. Él entiende que su aprobación es más baja que la de Biden, pero su base es más entusiasta. Puede ganar, o más bien, no estoy seguro de que Biden pueda vencer.
¿Cuál crees que puede ser el mayor riesgo actual para Latinoamérica?
Ha sido bueno ver que algunos gobiernos han hecho un buen trabajo respondiendo al coronavirus, y Colombia ha tenido un manejo mejor que el de la mayoría. La clave con esta pandemia es que la respuesta no esté politizada, eso es lo que diferencia que Alemania lo haya hecho tan bien y Estados Unidos tan mal.
Latinoamérica tiene el problema de que la mayor economía, Brasil, ha tenido una respuesta desastrosa, con un presidente que no se preocupa por la ciencia, y eso dañará a la región.
¿Qué espera de Colombia?
Nadie va a hacerlo bien con este tipo de contracción. Se tenían en marcha varias reformas económicas y eso se retrasará, pues hay que atender a las personas. Todo el país necesita remar hacia el mismo sitio, sobre todo en uno tan dividido como Colombia, pero ha manejado la pandemia enfocado en la ciencia, y eso hace que su respuesta sea una de las más efectivas.
¿Habrá una batalla mundial por la vacuna?
Cualquier país con poder va a hacer cualquier cosa para asegurar el acceso a la vacuna, por lo que en un mundo tan desigual, la distribución de la vacuna será totalmente inequitativa.
Rubén López Pérez
Subeditor de Portafolio

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