A propósito del día de la mujer
Hoy se conmemora el Día Internacional de la Mujer, sin que muchos conozcan los antecedentes.
Las cientos de mujeres trabajadoras de una fábrica textil de Nueva York, que un día 8 de marzo de 1875 marcharon y protestaron por los bajos salarios que recibían -menos de la mitad de lo que cobraban los hombres –, lejos estaban de imaginar, que 120 de ellas perderían la vida; como tampoco, que este hecho daría lugar, 35 años después, a la declaración del 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer Trabajadora en la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague. El objetivo estaba claro: promover la igualdad de derechos.
Hoy, 144 años después de la ocurrencia de esos lamentables hechos, se conmemora el Día Internacional de la Mujer, sin que muchos conozcan los antecedentes, pero peor aún, sin que la brecha de discriminación, y los tratamientos diferenciales injustificados y desproporcionados, hayan cedido de manera sustancial, o se hayan superado.
Algunos datos, producen escalofrío: un 70 por ciento de las personas que sufren hambre en el mundo son mujeres. De 89 países donde hay datos disponibles, se registran, 4.4 millones de mujeres más que de hombres, que viven en la extrema pobreza. Todavía hay 300.000 mujeres que mueren anualmente en el mundo, por causas relacionadas con el embarazo. En Colombia, casi el 50 por ciento de las minorías étnicas en hogares rurales no tienen acceso a un médico a la hora de dar a luz. Finalmente, cuando a la discriminación por ser mujer, se suman otras manifestaciones segregacionistas, por ejemplo, vivir en áreas rurales, no tener dinero, o pertenecer a determinados grupos étnicos, las carencias se profundizan.
La problemática es seria y es real. Así se reconoce a nivel mundial, cuando dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible “ODS”, se precisa como objetivo No. 5, el de IGUALDAD DE GENERO. Sin embargo, pese a que tenemos claras cuales son los propósitos y las metas de cara al año 2030, al revisarse las políticas públicas, encontramos que, o bien dichas políticas no apuntan al logro de los objetivos, o cuando si lo hacen, fungen de manera aislada y/o desarticulada.
Para avanzar y superar esta problemática, un primer paso muy importante, lo ha dado el Presidente de la República Iván Duque Márquez, quien en el Proyecto de Plan de Desarrollo que le propuso al Congreso de la República, “PACTO POR COLOMBIA, PACTO POR LA EQUIDAD”, estableció algo sin precedentes: un capítulo especial dedicado al género femenino; se trata del pacto No. 14: “Pacto por la equidad de las mujeres”.
Creemos, que en la misma línea del Gobierno Nacional, los futuros gobernantes del país, deben hacerle un verdadero homenaje a la mujer colombiana, contribuyendo en el diseño de las políticas públicas, dirigidas a reivindicar sus derechos, y eliminar los odiosos, mezquinos y discriminatorios tratos, con los cuales, casi siempre se pone a la mujer en situaciones desventajosas. Vale decir, no se trata entonces, de golpear a los hombres, sino de encontrar un justo equilibrio, donde nadie se quede atrás y, por el contrario, todos vayamos adelante.
Para lograrlo, debemos institucionalizar, por ejemplo, en cada gobierno departamental y municipal, una instancia del más alto nivel, que tenga como prioridad eliminar esa brecha. Una secretaría de la Mujer por sí mismo, no resolverá los problemas de falta de inclusión, pero si ayudará a visibilizar la problemática existente, y si se le dota de herramientas y presupuesto suficiente, así como de autoridad y poder frente a otras carteras para emular con las otras instancias gubernamentales de una manera transversal, seguramente podrán ser muchos los avances en materia de oportunidades e ingresos para ellas.
Por último, la conocida ley de cuotas – 581 de 2000 -, debe ser un punto de partida y no un punto de llegada. Los futuros gobernadores y alcaldes, deberían emular también al Presidente de la Republica Iván Duque sobre este particular, garantizando espacios del más alto nivel a la mujer, suficientes y como mínimo proporcionales con respecto a los que se confían a los hombres, en dignidades que aseguren una participación material y efectiva, en todas aquellas decisiones que puedan contribuir, a darle a la mujer misma, el posicionamiento y el lugar que se merece
Carlos Edward Osorio Aguiar
Ex Representante a la Cámara – Departamento del Tolima.
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