Retos alrededor del régimen pensional a seleccionar
Queda vigente la discusión entre el Congreso y el Gobierno sobre la posibilidad de que muchas personas retornen de los fondos privados a Colpensiones.
Con el retiro del artículo 84 del Plan Nacional de Desarrollo, queda vigente la discusión entre el Congreso de la República y el Gobierno sobre la posibilidad de que muchas personas retornen de los fondos privados a Colpensiones, ya que algunos congresistas han planteado que presentarán nuevamente esta iniciativa.
En mi opinión, no es conveniente permitir un traslado masivo de todas las personas que puedan estar hoy afiliadas al régimen de ahorro individual hacia Colpensiones. Esto explicado por varias razones: en primer lugar, tendría un efecto fiscal enorme y, segundo, porque hay trabajadores –dependientes o independientes– que no necesariamente tendrán una condición mejor de pensión en el sistema público.
De allí es esencial comprender que no a todos los trabajadores les conviene estar en el mismo régimen, es decir, para unos será apropiado pensionarse en un fondo privado y para otros en el régimen de prima media que administra Colpensiones.
En ese orden de ideas, se hace necesario considerar dos premisas esenciales para analizar la situación pensional: a) no generalizar, pues cada caso es distinto, y b) revisar con suficiente anticipación la situación pensional de cada persona.
Dicho de otra manera, si se quiere construir una adecuada estrategia pensional no es pertinente tomar decisiones sin evaluar con detenimiento la particularidad técnica de cada individuo. Considerando variables tanto en el ámbito personal como en el laboral, con elementos como características del grupo familiar, edad del cónyuge, si tiene derecho o no a bono pensional, entre otras.
Es necesario, además, tener presente los parámetros claves en cada régimen pensional:
1. En Colpensiones los requisitos son edad y semanas, y se deben cumplir ambos para lograr la pensión. 2. En los fondos privados, en cambio, el requisito fundamental es el capital necesario que permita radicar la solicitud de pensión.
REALIDADES DISTINTAS
He investigado múltiples casos para entender que la realidad pensional de un trabajador con respecto a otro, es diferente. Ampliemos las principales razones que sustentan el hecho que no todas las personas necesariamente deben trasladarse a Colpensiones.
1. Inicio de la vida laboral: es esencial empezar a aportar al sistema general de pensiones desde el comienzo de la vida laboral. Si alguien se traslada a Colpensiones y no tiene muchas semanas cotizadas, al llegar a la edad de retiro deberá trabajar mucho tiempo más, en algunos casos por encima de los 70 años de edad.
2. Edad del cónyuge: es determinante la edad de la esposa (o) para realizar un cálculo pensional en un fondo privado. Incluso puede incidir en una reducción de la mesada.
3. Salario integral: si el salario es integral el aporte a la seguridad social se realiza por el 70 por ciento del mismo. Esto implica que la pensión se construye sobre el aporte real, y no con base en su ingreso total.
4. Estabilidad laboral: la situación laboral en los diez años previos a la pensión es uno de los aspectos más sensibles por quien decide afiliarse a Colpensiones, porque si pierde el empleo y reduce el salario por el cual cotizaba, puede verse seriamente afectada la mesada. Técnicamente, es posible comprobar que quien pierda el empleo en los años previos a la pensión, puede tener una mesada superior en el fondo privado.
Según Colpensiones, existen más de 11.000 solicitudes para regresar al régimen público, pero de acuerdo al Ministerio de Hacienda, alrededor del 50 por ciento no obtendrán los requisitos de semanas mínimos exigidos al cumplir 57 (mujeres) o 62 (hombres).
Por todo lo anterior, tomar la decisión de en dónde pensionarse es difícil. El trabajador deberá asumir escenarios que desconoce. Lo que sí es un hecho es que se observa en muchos trabajadores, con proximidad al momento de pensión, una gran insatisfacción por la mesada que el fondo privado les informa que recibirán. Para gran parte de ellos no fue lo que se les prometió en el momento del traslado, viendo seriamente afectada su calidad de vida en la edad adulta. Esa angustia personal y familiar, no la puede desconocer el sistema general de pensiones, ni en particular los fondos privados. Y justamente este hecho sustenta la necesidad para muchos de buscar, desesperadamente, emprender las acciones legales que les permitan obtener una mejor mesada en el fondo público.
Así las cosas, pienso que la discusión se mueve desde dos dimensiones, el problema macro del impacto en términos del presupuesto de la nación generado por el pasivo fiscal, y la realidad de una persona y su entorno familiar por ver con gran preocupación una reducción severa de su ingreso al momento de pensionarse.
En mi opinión, los fondos privados de pensiones tienen ventajas para sus afiliados, pero hoy enfrentan un enorme desafío y es ‘enamorar’ con mejores condiciones de pensión a sus afiliados. Es contundente el hecho de que más de 167.000 se trasladaron el año pasado del sistema privado al público, y en sentido contrario solamente 10.400.
En suma, si en el futuro el Congreso aprobara que las personas puedan trasladarse cuando quieran, mi recomendación es revisar con detenimiento su caso de forma individual.
Marcelo Duque Ospina
Ph. D. Director de Cómo me Pensiono.
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