En este portal utilizamos datos de navegación / cookies propias y de terceros para gestionar el portal, elaborar información estadística, optimizar la funcionalidad del sitio y mostrar publicidad relacionada con sus preferencias a través del análisis de la navegación. Si continúa navegando, usted estará aceptando esta utilización. Puede conocer cómo deshabilitarlas u obtener más información
aquí
El petróleo subió este martes impulsado por una revisión de la demanda esperada para 2021 y buenos datos de la economía de Estados Unidos. El barril de WTI para entrega en julio subió 3,4% y quedó en 38,38 dólares en el mercado de Nueva York. En el de Londres el barril de Brent, en los contratos para agosto, aumentó 3,1% para cerrar en 40,96 dólares.
El petróleo aumentó después de que la IEA haya previsto un consumo de 91,7 millones de barriles por día (bpd) en 2020, aunque advirtió que no se alcanzarían los niveles previos a la pandemia hasta 2022. En este sentido, este organismo estima que si bien la demanda mundial de crudo disminuirá en 8,1 millones de bpd en 2020, en 2021 se recuperará considerablemente. Además, los datos de la IEA demuestran que la Opep+ ha cumplido con un 89% del recorte de 9,7 millones de bpd al que se había comprometido a la par que países externos a este grupo han reducido también su bombeo hasta reducir en cerca de 12 millones de bpd la producción mundial de crudo.
La Opep+ mantendrá una reunión este jueves para valorar el ritmo de los ajustes, en un cónclave en el que no está previsto que se anuncien nuevos recortes. "Los ojos están puestos en la reunión del jueves. Nadie debería perdérsela. Puede que no se tomen decisiones sobre recortes de producción, pero servirá para medir el ambiente en el seno de la Opep+ y la paciencia de ciertos países con las naciones que no han cumplido. Puede que haya movimiento en los precios si ciertas potencias no han reducido según lo acordado", dijo en una nota el analista jefe de mercados petroleros de Rystad Energy Bjornar Tonhaugen.