En este portal utilizamos datos de navegación / cookies propias y de terceros para gestionar el portal, elaborar información estadística, optimizar la funcionalidad del sitio y mostrar publicidad relacionada con sus preferencias a través del análisis de la navegación. Si continúa navegando, usted estará aceptando esta utilización. Puede conocer cómo deshabilitarlas u obtener más información aquí

BOLETINES
Indicadores en línea
  • TRM $ 3.459,53
  • ICOLCAP $ 24.210,00 +1,721% +$ 409,5
  • Dólar $ 3.461,09 +0,83% +$ 28,59
  • Euro $ 3.932,96 +0,97% +$ 38,29
  • Bolívar US$ 605,87342 +1,78% +US$ 10,582976
  • Peso mexicano US$ 0,501 -0,79% -US$ 0,004
  • Oro US$ 4159,22 -1,17% -US$ 49,3708
  • Tasa de usura en Colombia 28,79 %
  • Tasa de interés del Banrep 11,25 %
  • Café US$ 271,75
  • TRM $ 3.459,53
  • ICOLCAP $ 24.210,00 +1,721% +$ 409,5
  • Dólar $ 3.461,09 +0,83% +$ 28,59
  • Euro $ 3.932,96 +0,97% +$ 38,29
  • Bolívar US$ 605,87342 +1,78% +US$ 10,582976
  • Peso mexicano US$ 0,501 -0,79% -US$ 0,004
  • Oro US$ 4159,22 -1,17% -US$ 49,3708
  • Tasa de usura en Colombia 28,79 %
  • Tasa de interés del Banrep 11,25 %
  • Café US$ 271,75

Ilusión para el 2018

La polarización política que vive el país sesga y desvía la discusión sobre lo verdaderamente importante.

Alt thumbnail

Actualizado:

00:00
00:00
Whatsapp iconFacebook iconX iconlinkeIn iconTelegram iconThreads iconemail iconiconicon
Terminamos el 2017 sin antecedentes en retos y oportunidades como país. La posibilidad de vivir en un territorio que resuelve sus conflictos mediante el diálogo, al desarmar a las Farc, es una muy buena condición para trazarnos una ruta de construcción de unos acuerdos mínimos por el bienestar de todos. Los efectos más nobles de desarme son evidentes: pasamos de 233.874 desplazados en el 2012 a 48.335 en el 2017; y los afectados por minas antipersonas, de 770 en el 2012 a 58 en el 2017.
Sin embargo, si no interiorizamos una visión de futuro como parte central de nuestra cultura e idiosincrasia, tal construcción será muy difícil. Tanto más, si insistimos obsesivamente en escarbar, desde cada uno, en el pasado de los otros, con ánimo revanchista. Y otros, los menos, afortunadamente, queriendo prolongar el azaroso y deshumanizado conflicto a través del crimen selectivo de los contrarios. Con los segundos, todos los colombianos no deberíamos tener vacilaciones. Aplicar la máxima de Saramago: “Quieren la guerra, pero no los vamos a dejar en paz” . Así sea un solo exguerrillero, líder social, defensor de derechos humanos, funcionario, miembro de la Fuerza Pública violentado o asesinado, es necesaria la insistencia y el respaldo de todos en el funcionamiento integral del poder del Estado.
Y en cuanto al fortalecimiento de una cultura de paz, lo primero es respetar los órganos especializados creados por nuestro ordenamiento jurídico para cerrar los asuntos del pasado como sociedad; obviamente, siendo, a la vez, muy exigentes en su conformación, calidad de sus procesos y transparencia en sus decisiones. Un sistema estricto de veeduría ciudadana para que no vayan más de allá de sus mandatos: no impunidad con los delitos atroces, verdad objetiva y no repetición. Debemos exigir la mayor sabiduría e imparcialidad a todos esos órganos.
Lo segundo, es promover una ciudadanía basada en sujetos políticos con capacidad para argumentar y defender sus ideas desde escenarios democráticos no violentos. Evitar que nuestras discusiones sobre el país se polaricen en un marco de argumentos poco elaborados o de la llamada ‘posverdad’. No pueden existir lugares y temas vedados, pero siempre con un comportamiento ético mínimo: aceptar la diferencia.
La polarización política que vive el país sesga y desvía la discusión sobre lo verdaderamente importante: ¿cómo llegar a acuerdos colectivos para impulsar agendas de desarrollo?¿Cómo pensar la resiliencia como valor estratégico de la paz positiva y del desarrollo sostenible y con equidad? La polarización mina la confianza hacia y entre las instituciones y los individuos. Los acuerdos públicos, como lo sostiene la nobel de economía Elinor Ostrom, son posibles, en la medida en que los arreglos micro permiten mayor tejido y cohesión social y promueven activos colectivos. Hay asuntos vitales que nos pueden unir rápidamente, sin distingos.
El primero es la lucha decidida y efectiva contra la corrupción como el peor mal para tener sociedades constructivas, participativas, pacíficas y generadoras de confianza. Y estoy seguro de que en las necesarias reformas a la justicia, la salud y la gestión pública, asuntos centrales como nación, nos pondríamos también de acuerdo la mayoría de ciudadanos.
Que no nos llamen en el 2018 a hablar mal de Colombia y de nuestros conciudadanos. Que nos convoquen a trabajar juntos en los temas centrales de nuestra sociedad. ¿Será mucha ilusión?
¡Feliz Año para todos!
Rafael Aubad L.
Presidente Ejecutivo Proantioquia
00:00
00:00
Whatsapp iconFacebook iconX iconlinkeIn iconTelegram iconThreads iconemail iconiconicon
Temas relacionados
Sugerencias
Alt thumbnail

PORTAFOLIO GOOGLE NEWS

Síguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.

Alt thumbnail

PORTAFOLIO WHATSAPP

Únete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.