Una forma de medir la responsabilidad empresarial corporativa (RSC) es su expresión en temas de interés colectivo cuando se formulan los planes nacional y territoriales de Desarrollo. Con ocasión del Plan Nacional 2018- 2022, estamos convocando a los empresarios a realizar una contribución efectiva en cuatro temas claves: paz, educación, salud y emprendimiento.
Entendemos la paz como una cultura ciudadana sensible, intelectual y emocionalmente vinculada con la inclusión, la convivencia, el respeto al Estado Social de Derecho y, por supuesto, a la legalidad. Si bien es un asunto de todos, es determinante la expresión de la misma en el accionar de los distintos órganos de gobierno y los líderes políticos, sociales y empresariales. Para el ciudadano del común, la actuación estos actores es referente obligado. Si estos no acatan y expresan, sin ambages, dicha cultura, es poco lo que se puede esperar del conjunto.
La confianza del ciudadano en el Estado guarda estrecha relación con qué tanto el Legislativo antepone los intereses generales a los electorales y clientelistas; si el Judicial es confiable, eficaz y eficiente, y el Ejecutivo es coordinado, gestionado con eficacia y trasparencia, y con presencia integral en todo el territorio. Por su parte, frente al sector empresarial, si los negocios sí crean valor compartido en lo económico, social y ambiental y las empresas se gobiernan dentro de marcos éticos intachables.
Pero es necesario reconocer que nuestra situación particular exige esfuerzos extraordinarios de construcción de paz, más allá del buen comportamiento ciudadano. El empresariado en particular, es mucho lo que puede hacer por la inserción cultural, educativa y productiva, tanto de quienes dejaron sinceramente las armas como de las zonas que más han sufrido los efectos de la violencia. Hay tres campos en que sería de singular importancia el apoyo empresarial al Plan de Desarrollo: reincorporación, planes de desarrollo con enfoque territorial y obras por impuestos.
La educación debe seguir siendo núcleo privilegiado de RSC para las empresas. En tres frentes, el respaldo empresarial al Plan Nacional sería muy valioso: 1) para tener una educación media y rural en sintonía con los ciclos educativos y la inserción de los jóvenes al mundo laboral y a la educación superior; 2) en crear capacidades para la mejor gestión de las escuelas, especialmente en zonas vulnerables, y 3) en cofinanciar infraestructuras y dotaciones que dignifiquen los espacios escolares.
La salud, particularmente de la población más vulnerable, es pilar fundamental de la equidad. Colombia tiene enormes logros en este frente, pero a la vez grandes riesgos y fracasos que pueden llevar a un colapso irreversible del sistema. Son muchos los aprendizajes positivos y negativos que tenemos como país, por lo cual es necesario apoyar al Gobierno Nacional en las iniciativas para resolver los graves problemas de financiamiento y corrupción. Es necesario apoyar un gran pacto nacional por la salud, en el cual los actores del sistema hagan explícito el valor agregado de cada uno y se remunere en función del mismo y con visión compartida de sostenibilidad de largo plazo.
El desarrollo del emprendimiento, esperanza de muchos jóvenes, necesita del conocimiento y la experiencia de nuestras empresas más sólidas. Es necesario un ecosistema en el que las mejores empresas sean mentoras, formadoras, desarrolladoras de sus proveedores y fuente de fondos para emprender y para nuevos negocios. Los ambientes empresariales colaborativos son una de las grandes palancas del desarrollo con equidad.
Rafael Aubad L.
Presidente Ejecutivo Proantioquia